En el caso del crítico del gobierno ruso Alexéi Navalni, sin ningún tipo de duda envenenado según el Gobierno alemán, Berlín quiere consultar a sus aliados para decidir sobre las consecuencias para Rusia. Se plantean ahora “cuestiones muy serias”, que solo el Gobierno ruso puede y debe responder, dijo Angela Merkel. La jefa del Gobierno alemán agregó que se celebrarán consultas con los miembros de la OTAN y la UE para “según lo que Rusia explique, tomar una decisión sobre una respuesta conjunta apropiada”.
Varios aliados, la UE y la OTAN apoyaron al Gobierno alemán el miércoles. Jens Stoltenberg, el secretario general de la OTAN, anunció que hablaría con los demás socios de la alianza sobre cómo reaccionar. “La OTAN ve todo uso de armas químicas como una amenaza para la paz y la seguridad internacionales”, dijo Stoltenberg en Bruselas el miércoles por la noche.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, habló de un acto despreciable y cobarde: “Los autores deben ser llevados ante la Justicia”. Josep Borrell, alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, subrayó que la UE condena el acto en los términos más enérgicos. Habló de un atentado y exigió de Rusia una aclaración del hecho y la condena de los autores.